PARTE 2: EL ERROR QUE SERGIO NO HABÍA PREVISTO

Álvaro tomó el celular de Martina.

—Sube al segundo piso y no bajes.

—¿Y usted?

—Voy a seguir siendo predecible.

Martina entendió.

Mientras sus pasos desaparecían por la escalera, Álvaro llamó a su abogado.

—Javier, bloquea todos los poderes, accesos bancarios y autorizaciones de Valencia.

—¿Qué ocurrió?

—Intentan convertirme en el culpable de un fraude.

Hubo un silencio.

—Dame diez minutos.

Clara apareció en la cocina.

Al verlo, se quedó completamente inmóvil.

—Álvaro.

Él sonrió.

—Se canceló la reunión.

—Podrías haber avisado.

—Quería sorprenderte.

Por un instante vio verdadero miedo en sus ojos.

Después Clara recuperó la sonrisa.

—Voy a cambiarme.

—Claro.

Subió rápidamente.

Tres minutos después, Javier llamó.

—Tenemos un problema.

—¿Cuál?

—Alguien presentó esta mañana una autorización para transferir tu participación en el proyecto de Valencia.

Álvaro apretó el teléfono.

—¿A quién?

—Montalbán Capital.

Sergio.

—Bloquéala.

—Ya lo hice. Pero hay algo peor.

Javier envió un documento.

La firma de Álvaro aparecía perfectamente reproducida.

Y junto a ella había una certificación notarial.

—¿Quién certificó esto?

Javier guardó silencio.

—Tu padre.

Álvaro dejó de respirar.

Eduardo Cifuentes llevaba cuatro años retirado.

—Eso es imposible.

—Su firma digital es auténtica.

Entonces Martina bajó corriendo.

—Señor Álvaro.

Llevaba otro sobre.

—Encontré esto hace dos semanas detrás del archivador.

Dentro había fotografías de Clara reuniéndose con Sergio.

Pero la última imagen era diferente.

Sergio estaba entrando en la residencia privada de Eduardo Cifuentes.

Fecha:

Seis meses antes.

Álvaro levantó la mirada.

—¿Por qué no me enseñaste esto?

—Porque primero necesitaba saber quién mentía.

Arriba se escuchó un golpe.

Álvaro corrió.

El dormitorio estaba vacío.

La ventana abierta.

Clara había desaparecido.

Sobre la cama había dejado su anillo.

Y una nota.

Pregúntale a Martina quién era su marido.

Álvaro se volvió lentamente.

Martina había palidecido.

—¿Qué significa?

Ella cerró los ojos.

—Hay algo que nunca le conté.

—Habla.

—Mi marido murió hace diecisiete años.

—¿Qué tiene que ver con Sergio?

Martina lo miró.

—Trabajaba para su padre.

Sacó una fotografía vieja de su bolsillo.

En ella aparecían Eduardo Cifuentes, el padre de Sergio y un tercer hombre.

El esposo de Martina.

Detrás habían escrito:

VALENCIA — CUENTA 47 — 2009.

—Antes de morir —susurró Martina—, mi marido descubrió que ambas familias desviaban dinero juntas.

Álvaro sintió frío.

—¿Mi padre también?

Martina asintió.

Entonces el celular barato vibró.

Un quinto video acababa de llegar.

Remitente desconocido.

Álvaro lo reprodujo.

Su padre aparecía sentado frente a Sergio.

Y Eduardo dijo claramente:

—Clara solo tenía que conseguir los documentos. Cuando Álvaro cargue con el fraude, recuperaremos lo que nunca debió heredar.

Álvaro miró a Martina.

—¿Qué heredé?

Ella tardó varios segundos en responder.

—La empresa no, señor Álvaro.

—Entonces ¿qué?

—La prueba de que su padre construyó todo con dinero robado.

Related Posts

PARTE 2: LOS TRES BEBÉS QUE NO ERAN DE ADRIAN

El sobre llegó cuando Vivian caminaba hacia el altar. Adrian lo abrió sin entender por qué mi nombre aparecía escrito en el frente. Después vio las fotografías….

PARTE 2: LA VERDAD QUE GABRIEL OCULTÓ DURANTE SEIS AÑOS

Aparté mi muñeca de su mano. —No vuelvas a tocarme. Gabriel retrocedió. Quizá porque vio miedo en Lily. Quizá porque comprendió que ya no era la mujer…

PARTE 2: LA PLACA QUE HIZO CALLAR A TODA LA COMISARÍA

Voss me encerró en una sala de interrogatorios sin leerme mis derechos. —Aquí vas a aprender cómo funcionan las cosas. Me senté frente a él. —Eso vine…

PARTE 2: LOS 45.000 EUROS NO ERAN LO PEOR

Lucía dejó la carpeta azul sobre la mesa. Las conversaciones murieron al instante. —Tenemos que hablar. Víctor miró la escritura y palideció antes incluso de que Lucía…

PARTE 2: LO QUE ABRÍA LA LLAVE B7

Miré la fotografía hasta que me dolieron los ojos. —Mi padre murió hace doce años. Daniela Ruiz no apartó la mirada. —Entonces alguien quería que usted creyera…

PARTE 2: LOS DIEZ MINUTOS QUE CAMBIARON TODO

Acepté los diez minutos. Pero Leo se quedó con Mia. Dante llegó solo al salón privado del hotel. Cerró la puerta y dejó una carpeta sobre la…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *