PARTE 2: EL DINERO DESAPARECIÓ.

A las diez y cuarenta y cinco entré en la sede principal del banco. La gerente me recibió personalmente. Había trabajado conmigo en varias ocasiones y conocía…

PARTE 2: LA VERDAD SALIÓ A LA LUZ.

Cada una de aquellas burlas terminaba siempre de la misma manera. Yo sonreía. Guardaba silencio. Y Gu Chen seguía jugando con el teléfono, como si no hubiera…

PARTE 2: LA LLAMADA DE MADRUGADA.

Respiré profundamente. Durante varios minutos observé aquellos tres contactos. Finalmente pulsé el primero. El teléfono sonó apenas dos veces. —¿Cuñada? La voz de Qin Hao estaba llena…

PARTE 2: YA NO TENÍA LLAVES.

A las ocho y cincuenta de la mañana sonó el timbre. Abrí la puerta. Tres trabajadores de la empresa de mudanzas esperaban junto a un camión cerrado….

PARTE 2: EL COLAPSO.

Lo miré por última vez. No había tristeza. Tampoco rabia. Solo una calma que incluso a mí me resultó extraña. —Perfecto. Empujé la maleta hasta la puerta….

PARTE 2: LOS HEREDEROS DESAPARECIERON.

Miré el cheque durante varios segundos. Después levanté lentamente la mano y lo guardé en la mesita de noche. Fu Shenyang creyó que por fin había aceptado…

PARTE 2: EL ÚLTIMO INSULTO.

Toda la sala quedó en silencio. Las miradas de todos recayeron sobre Zhou Cheng. Él permaneció inmóvil durante unos segundos. Después levantó lentamente la cabeza y me…

PARTE 2: LA GRAN MENTIRA.

El informe cayó al suelo con un golpe seco. Lin Ya se quedó inmóvil. Su rostro perdió todo el color. Mi suegra fue la primera en reaccionar….

PARTE 2: YA NO MÁS SOBRAS.

Aquella noche esperé a que Julian se durmiera. Su respiración era tranquila. Como si estuviera convencido de que, al amanecer, yo volvería a disculparme. Abrí lentamente el…

PARTE 2: EL DESALOJO COMENZÓ.

Qiu Meilan retrocedió dos pasos. Su mano seguía aferrada al picaporte, pero el color había desaparecido por completo de su rostro. —¿Qué… qué denuncia? El capitán Ma…