PARTE 2 — LA MUJER A LA QUE NUNCA RECONOCIÓ

Sophie leyó mi expresión.

—¿Qué pasó?

Giré lentamente la pantalla.

Ella leyó el nombre.

Clara Evans.

—¿Es ella?

Asentí.

Sophie soltó un largo silbido.

—El universo tiene un sentido del humor muy extraño.

Cerré el correo.

—Solo es una reunión.

—¿Vas a ir?

Pensé unos segundos.

Después respondí con absoluta tranquilidad.

—Claro.

Estoy trabajando.

No voy a esconderme.


A la mañana siguiente entré en la sala de juntas diez minutos antes.

Mi laptop ya estaba conectada.

Las muestras de color ordenadas.

Los bocetos perfectamente alineados.

A las nueve en punto se abrió la puerta.

Entró Clara.

Tacones altos.

Traje blanco impecable.

La misma seguridad con la que, meses atrás, había decidido empezar una relación con un hombre comprometido.

No me reconoció.

O, mejor dicho…

Nunca me había visto en persona.

Solo conocía mi nombre.

Ella saludó al director de la agencia.

—Gracias por recibirnos.

Después su mirada pasó sobre mí apenas un segundo.

Como si fuera una diseñadora más.

Tomó asiento frente a la pantalla.

—Veamos las propuestas.


Durante cuarenta minutos revisamos cada detalle.

Tipografías.

Envases.

Paleta cromática.

Posicionamiento.

Clara rechazó una idea tras otra.

—Muy común.

—Ya existe algo parecido.

—No transmite exclusividad.

Mi director empezaba a ponerse nervioso.

Entonces señaló mi carpeta.

—Emma preparó una segunda propuesta.

No era la que habíamos enviado.

Era una versión completamente distinta.

Mucho más atrevida.

Mucho más cercana al trabajo que realmente hacía como Luna White.

La proyecté en silencio.

Toda la sala quedó inmóvil.

Clara fue la primera en hablar.

—Esto…

Acercó la pantalla hacia ella.

—Esto sí.

Pasó lentamente las páginas.

Su expresión iba cambiando.

—Exactamente esto es lo que llevamos meses buscando.

Levantó la vista.

—¿Cuánto tiempo necesitó para desarrollarlo?

Sonreí ligeramente.

—Mucho menos de lo que imagina.


La reunión terminó dos horas después.

Cuando todos comenzaron a salir, Clara se acercó a mí.

—¿Tiene tarjeta personal?

Le entregué una sencilla.

Solo decía:

Emma Brooks

Diseñadora.

Nada más.

Ella guardó la tarjeta.

—Creo que podríamos trabajar juntas durante mucho tiempo.

Le sonreí con educación.

—Será un placer.


Tres días después llegó la respuesta oficial.

Aurea Skin aprobaba el proyecto completo.

Era el contrato más grande que Northline Studio había firmado desde su fundación.

El director casi lloraba de felicidad.

—¡Emma!

Nos acabas de cambiar el año.

Sophie me abrazó.

—Sabía que escondías algo.

Solo sonreí.

No dije nada.


Aquella misma noche recibí un correo diferente.

No provenía de la agencia.

Venía directamente de Aurea Skin.

Asunto:

Invitación privada.

Clara quería reunirse conmigo para ofrecerme la dirección creativa de toda la marca.

El salario triplicaba el que tenía.

Lo rechacé amablemente.

Prefería seguir donde estaba.

Mi libertad valía mucho más.


Dos semanas después ocurrió algo inesperado.

Una de las ilustraciones que había publicado bajo el nombre de Luna White ganó el premio internacional Aurora Design.

La noticia apareció en revistas especializadas.

En redes sociales.

Y finalmente…

En la página oficial de Aurea Skin.

Clara compartió el anuncio.

Escribió debajo:

“Ojalá algún día podamos trabajar con una artista así.”

Sophie casi se atragantó al leerlo.

—No puede ser.

La señalaba con el dedo.

—¡Quiere contratarte sin saber que ya trabaja contigo!

No pude evitar reír.


Pero la verdadera sorpresa llegó una semana más tarde.

El director reunió a toda la agencia.

—Tenemos visita.

Entraron tres personas.

El director ejecutivo de Aurea Skin.

El responsable internacional de marketing.

Y Clara.

El ejecutivo habló directamente.

—Hemos tomado una decisión.

Queremos que la persona que diseñó esta identidad lidere toda nuestra estrategia visual global.

Miró hacia mí.

—Señorita Brooks…

¿Aceptaría reunirse con nuestra consultora externa antes de firmar?

Asentí.

Él sonrió.

—Perfecto.

Entonces abrió otra carpeta.

En la portada aparecía un nombre que hizo que el aire pareciera detenerse.

LUNA WHITE.

Clara sonrió con entusiasmo.

—Es la ilustradora más importante del sector.

Llevamos meses intentando descubrir quién es realmente.

Si lográramos convencerla de colaborar con nosotros, nuestra marca cambiaría por completo.

Yo observé la carpeta durante unos segundos.

Después levanté lentamente la vista.

Por primera vez desde que la conocía, Clara esperaba una respuesta mía con auténtico interés.

Todavía no imaginaba que la mujer a la que llevaba meses intentando encontrar…

La diseñadora cuya aprobación buscaba desesperadamente…

Y la prometida a la que Daniel Foster había abandonado la noche antes de casarse…

Siempre habían sido la misma persona.

Related Posts

PARTE 2: EL HOMBRE QUE NUNCA TIRÓ AQUELLA FOTOGRAFÍA

No pude apartar la vista de la fotografía. La recordaba. O, al menos, recordaba vagamente aquella corona de papel que su madre había hecho durante una fiesta…

PARTE 2: EL BESO QUE LOS CONDENÓ A LOS DOS

Los aplausos cubrieron la terraza. Nadie prestó atención a la mujer que acababa de quedarse inmóvil junto a la entrada. Yo. Mi hermana seguía abrazada a Adrian….

PARTE 2: LA MALETA QUE NUNCA DEBIÓ ABORDAR

Daniela dejó la taza de café sobre la encimera. No tenía prisa. Miró el mapa del rastreador. La maleta seguía avanzando por la Terminal 2 del aeropuerto….

PARTE 2: EL DINERO QUE ROBÓ A SU PROPIO HIJO

El pasillo quedó completamente en silencio. Mauricio dejó de respirar por un instante. Renata giró lentamente hacia él. —¿Qué acaba de decir? El contador colocó una carpeta…

PARTE 2: LA CASA QUE NUNCA FUE SUYA

La música se detuvo. Doña Graciela, con la copa de tequila en la mano, abrió la puerta sonriendo. Pensó que era otro invitado. No lo era. Dos…

PARTE 2: EL VIDEO QUE NADIE DEBÍA VER

Lucía salió de la oficina sin decir una sola palabra. No miró a Paola. Fue directamente hacia Emiliano. —¿Qué traes ahí, mijo? El muchacho tragó saliva. Sacó…

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *