PARTE 2 — La deuda que nunca fue un accidente

La habitación quedó completamente inmóvil.

Claire seguía de pie junto a la puerta.

Tenía el rostro empapado en lágrimas.

Pero, por primera vez en mucho tiempo, no parecía estar actuando.

Adrian retiró lentamente la pluma.

No me soltó.

Solo dejó de jugar con ella.

—Continúa —dijo con una calma inquietante.

Claire respiró hondo.

—Papá nunca perdió la empresa por una mala inversión.

Yo fruncí el ceño.

—¿Qué estás diciendo?

Ella cerró los ojos.

—La empresa quebró porque alguien robó el dinero.

Sentí un escalofrío.

—Eso es imposible.

—No.

Lo imposible fue que durante cinco años todos culpáramos a Adrian.


Adrian seguía sin decir una palabra.

Como si ya conociera aquella historia.

Claire dio un paso hacia nosotros.

—La deuda que compró Blackwood Corporation ya existía cuando Adrian apareció.

Él no la creó.

Solo adquirió el paquete financiero cuando ningún banco quiso tocarlo.

Mi respiración comenzó a acelerarse.

Toda mi vida había creído que Adrian era el hombre que había destruido a nuestra familia.


—Entonces…

¿quién lo hizo?

Claire bajó lentamente la cabeza.

—Nuestro padre.

El silencio fue absoluto.


Negué una y otra vez.

—No.

Papá jamás…

Claire sacó un pequeño dispositivo de memoria.

Lo dejó sobre la mesa.

—Aquí están las transferencias.

Las cuentas ocultas.

Las empresas fantasma.

Todo.

Durante años sacó dinero de la compañía para cubrir pérdidas personales.

Cuando todo se derrumbó…

culpó a Adrian.


Miré directamente a Adrian.

—¿Por qué nunca dijiste nada?

Su respuesta fue tan tranquila que dolió más.

—Porque nadie habría querido creerme.

Tenían un culpable perfecto.

El millonario frío.

Era más fácil odiarme que aceptar la verdad sobre su propio padre.


Claire comenzó a llorar.

—Yo sí lo sabía.

Hace seis meses encontré esos documentos.

Papá me obligó a guardar silencio.

Me dijo que si la familia Blackwood descubría la verdad…

terminaríamos todos en prisión.


La observé sin poder comprender.

—¿Entonces por qué intentaste que Adrian se comprometiera contigo?

Ella cerró los ojos.

—Porque papá me lo ordenó.

Quería que me casara con él.

Después conseguir acceso a sus documentos.

Y destruir las pruebas.

Sentí que el suelo desaparecía bajo mis pies.


Adrian finalmente me soltó.

Se puso de pie.

—Cuando Claire huyó anoche…

comprendí que alguien había cambiado el plan.

Miró directamente a mi hermana.

—Pero nunca imaginé que te dejaría a ti como sacrificio.

Claire rompió a llorar.

—No quería hacerlo.

Papá dijo que si no obedecía…

te entregaría a los acreedores.


En ese momento sonó el teléfono de Adrian.

Contestó.

Escuchó durante unos segundos.

Su expresión cambió apenas.

—Entiendo.

Voy inmediatamente.

Colgó.


—¿Qué ocurrió?

preguntó Noah.

Adrian respondió mirando únicamente a Claire.

—Acaban de detener a su padre.

La policía financiera registró su oficina hace una hora.

Encontraron varias cuentas que coinciden exactamente con las pruebas del USB.


Claire cayó de rodillas.

Yo apenas podía respirar.

Todo aquello significaba que nuestra ruina…

había comenzado dentro de nuestra propia casa.


Pensé que aquella sería la peor noticia del día.

Pero Adrian abrió el USB en su computadora portátil.

Buscó una carpeta específica.

Su rostro se endureció.

—No…

susurró.

Noah se acercó.

—¿Qué pasa?

Adrian giró lentamente la pantalla hacia nosotros.

Había un contrato firmado nueve años atrás.

En la última página aparecían dos nombres.

El de mi padre.

Y el del antiguo presidente de Blackwood Corporation.

El padre fallecido de Adrian.

Debajo había una cláusula manuscrita.

Una cláusula que ninguno de nosotros había visto jamás.

Adrian levantó lentamente la vista.

—Ahora entiendo por qué mi padre murió convencido de que los Bennett lo habían traicionado.

Porque alguien falsificó este contrato…

y esa falsificación fue el verdadero origen de la guerra entre nuestras dos familias.

La habitación volvió a quedar en silencio.

Porque la deuda ya no era el mayor problema.

Acabábamos de descubrir que, durante casi una década, alguien había manipulado a ambas familias para enfrentarlas… mientras ocultaba un fraude que podía destruir el apellido Blackwood y el apellido Bennett al mismo tiempo.

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