Parte 2: El Vuelo a California

Quince días después, Alba no dejó ninguna carta sobre la mesa.

No escribió despedidas.

No pidió explicaciones.

Solo cerró una maleta pequeña, guardó su pasaporte, el informe médico de aquella noche y una carpeta con los tres años de investigación que había desarrollado para acceder al máster.

A las seis y veinte de la mañana salió de la villa sin hacer ruido.

Nadie intentó detenerla.

Porque nadie imaginó que aquella marcha silenciosa cambiaría el destino de dos familias.

Cuando el avión despegó rumbo a California, Adrián estaba desayunando con Clara.

Ella sonreía mientras enseñaba orgullosa la carta que confirmaba su incorporación al prestigioso máster.

—Al final todo salió bien —dijo.

Adrián asintió sin apartar la vista del periódico.

—Alba siempre encuentra la manera de salir adelante.

No le llamó.

No preguntó dónde estaba.

Dio por hecho que, como tantas otras veces, terminaría regresando.

Se equivocó.

Al aterrizar en San Francisco, Alba encontró a una pareja esperándola junto a la zona de llegadas.

La mujer rompió a llorar antes siquiera de acercarse.

El hombre permanecía inmóvil, con los ojos enrojecidos.

Durante años habían seguido cada uno de sus logros desde la distancia.

Las fotografías de sus graduaciones.

Los premios científicos.

Las publicaciones académicas.

Sin atreverse a irrumpir en la vida que otros habían construido para ella.

—Bienvenida a casa, hija.

Aquellas tres palabras pesaban más que todos los discursos que Alba había escuchado durante once años.

Su padre biológico, Gabriel Foster, era el director ejecutivo de Foster Biomedical International, una multinacional con centros de investigación en Estados Unidos, Europa y Asia.

Pero en aquel instante no parecía un ejecutivo acostumbrado a negociar contratos millonarios.

Parecía simplemente un hombre que llevaba demasiado tiempo esperando recuperar a su hija.

Dos meses después, Alba comenzó a trabajar en un laboratorio de investigación avanzada financiado por la compañía.

Nadie le regaló un puesto.

Le exigieron entrevistas.

Evaluaciones.

Revisión completa de sus publicaciones.

Cuando terminó el proceso, el director científico resumió el resultado con una sonrisa.

—Su expediente habla por usted. No necesitamos recomendaciones.

Mientras tanto, en Madrid, Adrián empezaba a descubrir que la ausencia de Alba tenía consecuencias que nunca había previsto.

La universidad notificó que el proyecto de investigación presentado por Clara contenía graves inconsistencias metodológicas.

Solicitaron acceder a los cuadernos originales.

Clara palideció.

Nunca habían sido suyos.

Adrián reunió toda la documentación que encontró en el despacho.

Faltaban los archivos principales.

Los modelos experimentales.

Las anotaciones.

Las bases de datos.

Todo había desaparecido.

Porque Alba nunca se los había llevado.

Simplemente había conservado lo que siempre le perteneció.

—Llámala —dijo Clara con nerviosismo.

Adrián marcó su número.

El sistema respondió que estaba fuera de servicio.

Envió mensajes.

Correos electrónicos.

Ninguno obtuvo respuesta.

Tres semanas después recibió un correo oficial procedente de Estados Unidos.

No era de Alba.

Era del departamento jurídico de Foster Biomedical International.

El asunto decía únicamente:

“Uso no autorizado de propiedad intelectual.”

Adrián abrió el documento con una extraña sensación en el estómago.

La primera página incluía una frase que hizo desaparecer el color de su rostro.

“Hemos tenido conocimiento de que determinados trabajos científicos pertenecientes a la doctora Alba Foster han sido utilizados o presentados por terceros sin autorización. Solicitamos el cese inmediato de cualquier utilización y la conservación de toda la documentación relacionada, al existir una investigación internacional en curso.”

Fue entonces cuando Adrián comprendió que aquella mujer a la que había dejado dos horas bajo la lluvia ya no estaba sola.

Y que la investigación que creyó poder arrebatarle acababa de convertirse en el primer paso hacia la caída de los Valdés.

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