PARTE 2: Lo que Selena nunca contó

Después de colgar, dejé el móvil sobre la mesa y abrí el armario.

No pensaba esperar a que Gabriel regresara para cumplir una promesa que ya no significaba nada. Saqué una maleta y empecé a guardar mi ropa, los libros que había comprado durante esos tres años y la fotografía de nuestra boda.

En la imagen, Gabriel sonreía apenas. Yo, en cambio, parecía creer que algún día aprendería a mirarme como miraba a Selena.

A media tarde, la puerta sonó.

Era Selena.

Sin vestido de gala ni maquillaje perfecto, parecía cansada. Sostenía una carpeta contra el pecho.

—No vengo a pedirte que lo perdones —dijo—. Solo necesito explicarte por qué publiqué esa foto.

—No tienes que explicarme nada.

—La conferencia era para anunciar mi marca. Gabriel invirtió en ella, sí, pero esa frase sobre ser “el socio más compatible” la escribió mi representante. Cuando vi tu reacción, la borré.

—¿Esperabas que no la viera?

Selena bajó la mirada.

—Esperaba que no te importara.

La respuesta me dolió más de lo que quería admitir. No porque aún creyera que Gabriel me amaba, sino porque comprendí que los dos habían seguido actuando como si mi presencia fuera un detalle secundario.

Selena abrió la carpeta. Dentro había una carta amarillenta, dirigida a Gabriel, con fecha de hacía seis años.

—La encontré entre mis cosas al volver —dijo—. Nunca se la entregué.

—Entonces entrégasela tú.

—No. Creo que debes leerla primero.

No la toqué.

—¿Qué dice?

Selena apretó los labios.

—Que me fui antes de que su padre pudiera obligarme a aceptar un acuerdo. Y que, la noche antes de marcharme, le pedí a Gabriel que no me siguiera.

La miré con atención.

—¿Por qué?

—Porque yo sabía que, si él volvía, nuestras familias lo separarían de mí. Pensé que, con el tiempo, podría olvidarme.

La casa pareció encogerse a nuestro alrededor.

—¿Y ahora qué quieres?

Selena dejó la carta sobre la mesa.

—Que sepas que Gabriel no se casó contigo por despecho.

Entonces mi teléfono vibró. Era un mensaje de Gabriel:

«Selena acaba de decirte algo. No le creas. No sabe lo que pasó la noche en que volví».

Selena leyó la pantalla y palideció.

—Valeria —susurró—, hay otra carta. La que explica por qué aceptó casarse contigo. Pero esa la tiene su padre.

Related Posts

PART 2 — LO QUE GRABÓ LA CÁMARA

El oficial Reyes abrió la puerta de la sala y llamó a otro agente. —Traigan el equipo para revisar la copia. Nathan no se apartó. —Esa grabación…

PART 2 — LAS PUERTAS QUE SE ABRIERON

La madre de Nathan miró las cámaras y luego a los hombres detrás de ellas. —¿Qué significa esto? El agente que encabezaba el grupo mostró su placa….

PARTE 2: La calma antes del golpe

La familia Caldwell había comprado la finca de al lado cuatro meses antes, y desde entonces Grant actuaba como si también hubiera comprado la calle. Al principio…

PARTE 2: El último vuelo juntos

A la mañana siguiente, Ethan encontró el formulario sobre la mesa. —¿T028? —preguntó—. ¿De verdad vas a aceptar la transferencia? —Ya está aprobada. —No puedes cambiar toda…

PARTE 2: La grabación bajo el descansabrazos

Las sirenas se detuvieron frente a la casa. Dos agentes entraron y ordenaron que nadie tocara el ataúd ni saliera del lugar. Ofelia intentó guardar el teléfono,…

PARTE 2: Las cámaras no estaban allí para intimidar

La sonrisa de la madre de Nathan se borró cuando vio que, detrás de las cámaras, había dos detectives y un fiscal adjunto. —¿Qué significa esto? —preguntó….

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *