PARTE 2: LA ÚLTIMA BENEFICIARIA

El tribunal quedó en un silencio tan profundo que solo se escuchaba la respiración agitada de Victor.

La jueza levantó lentamente la última hoja.

—Señor Zhou… ¿quién es Evelyn Zhao?

Sophia frunció el ceño.

—¿Evelyn… quién?

Victor cerró los ojos.

Por primera vez desde que comenzó el juicio, dejó de actuar.

—No…

—Por favor, no sigan leyendo.

Yo lo observé sin moverme.

Durante ocho años aquel hombre nunca me había suplicado.

Ni siquiera cuando perdimos nuestro primer embarazo.

Ni cuando trabajé noches enteras para salvar su empresa.

Solo estaba de rodillas ahora.

Porque la verdad ya no podía esconderse.

La jueza continuó leyendo.

—El informe financiero demuestra que el dinero obtenido mediante la hipoteca fraudulenta no terminó únicamente en la empresa del hermano de la señorita Tang.

Pasó otra página.

—Después fue transferido, mediante siete operaciones internacionales, a una cuenta fiduciaria cuyo beneficiario final es la señora Evelyn Zhao.

Sophia giró bruscamente hacia Victor.

—¿Quién es esa mujer?

Él permaneció en silencio.

—¡Te pregunté quién es!

Victor bajó la cabeza.

—Mi esposa.

El tribunal entero estalló en murmullos.

Sophia quedó inmóvil.

—¿Qué… dijiste?

Victor levantó lentamente la vista.

Su rostro estaba completamente derrotado.

—Evelyn…

—Es mi esposa legal.

Sentí cómo incluso la jueza dejaba de escribir durante un instante.

Sophia dio dos pasos hacia atrás.

—¡Eso es imposible!

—¡Llevamos cinco años juntos!

Victor soltó una risa amarga.

—Doce.

Sophia dejó caer el bolso.

—¿Doce?

La jueza pidió silencio.

Victor habló como si ya no tuviera fuerzas para seguir ocultando nada.

—Hace doce años acepté un matrimonio arreglado con Evelyn Zhao para salvar la empresa de mi familia.

—Nunca nos divorciamos.

Sophia empezó a negar con la cabeza.

—No…

—No…

—Me dijiste que Elena era tu única esposa.

Victor cerró los ojos.

—Porque también me convenía que lo creyeras.

Yo permanecía inmóvil.

Aquella respuesta explicó muchas cosas.

Durante nuestra boda civil, Victor siempre había retrasado el registro definitivo alegando problemas administrativos relacionados con inversiones internacionales.

Después insistió en celebrar únicamente una ceremonia privada y posponer ciertos trámites.

Yo confié.

Jamás imaginé que legalmente seguía casado con otra mujer.

La jueza levantó otro documento.

—Según el registro del Ministerio de Asuntos Civiles, el matrimonio entre Victor Zhou y Evelyn Zhao continúa vigente.

—Por tanto…

Hizo una pausa.

—El matrimonio celebrado posteriormente con la señora Elena Lin presenta indicios de nulidad por bigamia.

Todo el tribunal quedó completamente inmóvil.

Sophia comenzó a reír.

Al principio fue una risa pequeña.

Luego histérica.

Señaló a Victor.

—Arruiné mi reputación por un hombre que ya tenía dos esposas.

Lo miró con odio.

—Ni siquiera pensabas casarte conmigo.

Victor no respondió.

Porque era cierto.

Me acerqué lentamente a la mesa de la jueza.

—Su Señoría.

Saqué el último documento del expediente.

—Ahora entenderá por qué él me rogaba que no leyera la última página.

La jueza abrió el anexo final.

Su expresión cambió de inmediato.

—Además de la falsificación documental, fraude patrimonial y ocultamiento de activos…

Levantó la vista hacia Victor.

—Existe una investigación penal abierta por lavado de dinero y evasión fiscal.

El informe identifica a la señora Evelyn Zhao como beneficiaria nominal de las cuentas internacionales utilizadas para ocultar más de cuatrocientos millones de yuanes.

Victor dejó caer la cabeza.

Sabía que todo había terminado.

Yo cerré el expediente con calma.

—Nunca vine a este tribunal para demostrar que era una buena esposa.

Lo miré por última vez.

—Vine para demostrar que el mayor error de tu vida no fue engañarme.

—Fue creer que yo nunca descubriría quién estaba realmente detrás de todas tus mentiras.

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