PARTE 2: CUANDO DYLAN DESCUBRIÓ QUE YA ERA DEMASIADO TARDE

Cuando volví a abrir los ojos, estaba en una habitación del hospital militar. Una enfermera ajustaba el suero mientras un médico revisaba mis pupilas. —¿Cómo se siente?…

PARTE 2: EL DINERO QUE NUNCA SUPO QUE ERA MÍO

Ethan se quedó inmóvil. —Olivia, no. —Sí. —Podemos hablar. —Ya hablamos durante tres años. Tú simplemente nunca escuchaste. Tomé mi bolso y caminé hacia la puerta. Él…

PARTE 2: EL HOMBRE QUE CREYÓ HABER GANADO

Adrian creyó que mi miedo significaba obediencia. Durante los días siguientes, se comportó como el prometido perfecto. Hablaba con los médicos, sonreía frente a mi familia y…

PARTE 2: EL DÍA EN QUE RICARDO DESCUBRIÓ LO QUE HABÍA PERDIDO

Tres días después, Ricardo despertó con una sensación extraña en el pecho. No era dolor. Era debilidad. Intentó levantarse de la cama y tuvo que sentarse de…

PARTE 2: EL SECRETO QUE DAMIR NUNCA DEBIÓ DESCUBRIR

—Antes de que vuelvas a acercarte a mis hijos —dijo Marina—, hay algo que debes saber. Damir levantó la mirada. —Dime. Marina apretó los dedos alrededor de…

PARTE 2: EL DÍA EN QUE GABRIEL DESCUBRIÓ QUE YO NO ERA SU PLAN B

A la mañana siguiente, Gabriel llegó a casa antes de las ocho. Yo ya había terminado de empacar. No mis vestidos. No mis joyas. No las cosas…

PARTE 2: EL HOMBRE QUE YA NO PODÍA DETENERME

Nathan cerró la puerta y se quedó mirándome. —¿Qué divorcio? No respondí inmediatamente. Guardé el teléfono debajo de la almohada y acomodé el brazo enyesado. —El nuestro….

PARTE 2: EL DINERO QUE NUNCA FUE DE ALEXANDER

Alexander esperaba que llorara. Vivian esperaba que suplicara. Yo simplemente saqué mi teléfono. —Llama a seguridad —ordenó Alexander al gerente—. Que esta mujer salga de aquí. El…

PARTE 2: EL DEPARTAMENTO QUE CREÍAN QUE YA ERA SUYO

No dije una palabra durante el resto de la cena. Mi madre seguía hablando de cómo Daniela organizaría las habitaciones. Mi hermana ya estaba imaginando dónde pondría…

PARTE 2: LA MEDALLA QUE HIZO QUE RENATA DEJARA DE SONREÍR

Renata cerró la puerta detrás de ella. Mateo se puso inmediatamente delante de mí. —¿Qué quieres? Renata sonrió. —Quiero hablar con Valeria a solas. —No. Su sonrisa…