PARTE 2: EL VUELO DE LA DESPEDIDA.

Las puertas del ascensor se cerraron lentamente. La voz de Meng Ya quedó atrapada al otro lado. No volví la cabeza. Tampoco sentí el menor deseo de…

PARTE 2: LA TRAMPA SE CERRÓ.

Respiré hondo y abrí la puerta exactamente a las siete. Xu Yue sonrió como siempre. Llevaba un vestido blanco, el cabello cuidadosamente arreglado y una bolsa de…

PARTE 2: EL MENSAJERO LLEGÓ PRIMERO.

Cuando el repartidor aceptó el sobre, le repetí una sola frase. —Debe entregarse personalmente al señor Chen Rui. —No se preocupe, señora. Necesitaremos una firma de recepción….

PARTE 2: LA HERENCIA QUE NUNCA SERÍA SUYA.

Mariana sostuvo el testamento con ambas manos. Lo leyó una vez. Después otra. No había ningún error. La casa. Las cuentas. El automóvil. Los ahorros. Todo quedaba…

PARTE 2: LA CASA YA NO ERA SUYA.

Mi respuesta fue tan rápida que Zhao Weiguo tardó varios segundos en reaccionar. Después soltó una carcajada sonora y levantó su copa. —¡Eso es! Sabía que Xiaomian…

PARTE 2: LOS TRES PADRINOS.

Miré el teléfono sin atreverme a respirar. —¿Qué acaba de decir? —susurré. Gabriel no repitió la frase. Solo habló con la misma calma. —Pon el altavoz. Los…

PARTE 2: EL PRECIO DE SU AUSENCIA.

—¿Solo treinta mil yuanes? Mi madre me miró como si acabara de escuchar la mayor estupidez de su vida. Se inclinó hacia un costado, abrió el cajón…

PARTE 2: EL MOVIMIENTO DE UN DEDO.

Mateo sintió un roce tan leve que creyó haberlo imaginado. Bajó la mirada. El dedo índice de su madre había rozado apenas la palma de su mano….

PARTE 2: YA ERA TARDE

Aquella noche casi no dormí. Cada vez que cerraba los ojos, recordaba el día en que Xia Jinghang me tomó de la mano frente al registro civil…

PARTE 2: EL FIDEICOMISO NUNCA FUE DE MI PADRE.

Laura tardó menos de veinte minutos en volver a llamar. Esta vez no venía sola. La videollamada mostraba a mi padre sentado en el despacho de la…