PARTE 2: CUATRO HORAS LE COSTARON SU IMPERIO

Ethan seguía sosteniendo el teléfono contra la oreja. Su rostro, antes arrogante, había quedado completamente pálido. —Repítelo —ordenó. La voz al otro lado de la llamada respondió…

PARTE 2: LA HEREDERA QUE NADIE PUDO COMPRAR

La sonrisa apenas duró unos segundos. Después apareció el miedo. No era miedo por el dinero. Era miedo porque, si Thomas Bennett decía la verdad, toda mi…

PARTE 2: LA PRUEBA QUE ADRIAN TEMÍA HACERSE

La abuela Blackwood seguía apuntándome con el bastón. —Si esa niña está mintiendo, Victor Hale vendrá a buscarla personalmente. Sentí que el aire se volvía demasiado pesado….

PARTE 2: EL INFORME QUE NUNCA DEBÍA DESAPARECER

Clara sintió que las piernas dejaban de sostenerla. Se quedó inmóvil detrás de la puerta del estudio. La voz de Daniel seguía sonando al otro lado. —No…

PARTE 2: EL HIJO QUE CRIARON COMO DONANTE

Los tres puntos desaparecieron de la pantalla. Volvieron a aparecer. Desaparecieron otra vez. Alexander Whitmore, el hombre capaz de cerrar una negociación de mil millones de dólares…

PARTE 2: EL GEMELO BORRADO

Los golpes contra la puerta hicieron vibrar los cristales del salón. —¡Abran! —gritó la voz desde afuera—. ¡He venido a recuperar a mi hijo! Mateo se aferró…

PARTE 2: LAS ESPOSAS DEL HOMBRE EN BANCARROTA

La mujer embarazada seguía de pie frente a la puerta, aferrada a una fotografía como si fuera lo único que impedía que se derrumbara. Tendría unos veintiséis…

PARTE 2: LA CASA DONDE EL TIEMPO NO EXISTÍA

El golpe volvió a sacudir la puerta cerrada. —¡No le creas! —gritó la voz desde el interior—. ¡Esa mujer no es humana! Retrocedí hasta chocar contra la…

PARTE 2: EL HOMBRE QUE ROBÓ UNA IDENTIDAD

La mano de Adrián seguía entrelazada con la mía cuando leí el último mensaje. “No vayas a casa con él. La verdadera dueña de ese teléfono lleva…

PARTE 2: LA CASA VACÍA

Cerré la puerta del dormitorio y apoyé la espalda contra ella. Al otro lado, Linda siguió comiendo galletas. Escuché el crujido del envoltorio. Luego su voz: —Déjala…