PARTE 2: EL APELLIDO QUE IGNORÓ

Cuando llegué a la residencia Whitmore, Marcus ya me esperaba.

No preguntó por los diez millones.

Solo dijo:

—¿Quieres salvar su empresa?

—No.

—Perfecto.

A la mañana siguiente, Daniel apareció en la puerta.

Sin Vanessa.

Sin arrogancia.

—Elena, Bradford canceló la inversión. Otros dos fondos también están reconsiderando sus acuerdos.

—Qué pena.

Daniel apretó los dientes.

—Necesito que hables con Marcus.

Entonces coloqué una carpeta frente a él.

—Primero lee esto.

Era la demanda de divorcio.

Su rostro cambió.

—¿Vas a destruir nuestro matrimonio por una gala?

Negué lentamente.

—La gala solo me hizo entender que ya estaba destruido.

En ese momento apareció Marcus.

Daniel se quedó rígido.

Lo reconoció inmediatamente.

El hombre al que llevaba meses intentando conseguir como socio estaba parado en mi casa familiar.

Marcus dejó varios documentos sobre la mesa.

—Daniel, ¿recuerdas quién garantizó tu primera línea de crédito?

Daniel miró los papeles.

Palideció.

Mi nombre aparecía detrás de una sociedad vinculada a los Whitmore.

—Elena…

—También fui yo quien consiguió tus primeros contactos —dije—. Y quien convenció a mi familia de darte una oportunidad.

Daniel parecía incapaz de respirar.

Durante años había presumido de haber construido su imperio solo.

Ahora descubría que la mujer que consideraba indigna de entrar a su gala había sostenido silenciosamente sus cimientos.

Su teléfono sonó.

Era Vanessa.

Daniel rechazó la llamada.

—Elena, cometí un error. Podemos empezar de nuevo.

Lo miré.

—Anoche elegiste quién debía estar a tu lado.

Deslicé los documentos del divorcio hacia él.

—Hoy elijo yo.

Marcus abrió la puerta.

Daniel permaneció inmóvil unos segundos antes de marcharse.

Cuando salió, mi teléfono recibió un mensaje de Vanessa:

“Daniel dice que todo fue culpa mía.”

Sonreí.

Ni siquiera respondí.

Porque ya no me importaba quién se quedaba con Daniel Hayes.

Yo solo quería recuperar a Elena Whitmore.

Y esta vez, nadie volvería a decidir cuánto valía.

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