PARTE 2: TODO ESTABA A MI NOMBRE

Sebastián dejó de mirar a los guardias. Sus ojos quedaron clavados en el informe. —Eso es falso. El tío Robert cerró tranquilamente el maletín. —Entonces será sencillo…

PARTE 2: EL PRECIO DE ABANDONARME

Cuando el autobús llegó a la siguiente parada, ya había dos vehículos negros esperándome. Mi padre había tardado doce minutos. Un hombre de seguridad subió, tomó mi…

PARTE 2: ESPECTRO HA VUELTO

Adrián permaneció inmóvil. El combate seguía alrededor, pero sus ojos estaban clavados en mí. —¿Espectro… eres tú? No respondí. —Equipo oeste, bloqueen la salida secundaria. Razor-Tres, localicen…

PARTE 2: AHORA SÁLVALOS TÚ

Margaret me miró como si acabara de cometer otra falta imperdonable. —Sofía, entra ahora mismo. Dejé los guantes sobre la mesa. —La doctora Grant asumió todas mis…

PARTE 2: NO FUE UN ACCIDENTE

Durante unos segundos no pude hablar. Emma seguía mirando la cobija. La enfermera dejó de escribir. —Cariño —pregunté con cuidado—, ¿la abuela sabía que esa bolsa era…

PARTE 2: CUANDO DEJÉ DE SER SU MILAGRO

Los dos guardias apenas habían entrado cuando una alarma atravesó la sala. —¡Bradicardia fetal! —gritó la enfermera—. ¡Necesitamos al obstetra ahora! Uno de los guardias intentó cerrar…

PARTE 2: LA LLAMADA QUE LO CAMBIÓ TODO

Al cuarto tono, mi padre respondió. —¿Cariño? Carter sonrió. —Señor Mitchell, su hija está haciendo otra de sus escenas. Quizá pueda explicarle que— —Papá —lo interrumpí. Mi…

PARTE 2: EL INFORME QUE LE QUITÓ A MI HIJA

Llamé a mi abogado inmediatamente. —¿Manipulado cómo? —El informe presentado por Marcus afirma que eras incapaz de cuidar sola a Anna. Pero el hospital no encuentra ese…

PARTE 2: EL SECRETO QUE LLEVABA DÉCADAS DENTRO

El médico permaneció varios segundos mirando la pantalla. Finalmente señaló una enorme formación que ocupaba buena parte del abdomen. —Hay una masa muy grande —dijo—. Pero el…

PARTE 2: LOS TRILLIZOS NO CAMBIARON MI DECISIÓN

La señora Xia entró como si el hospital también perteneciera a su familia. —¡Baja inmediatamente de esa cama! —ordenó—. Esos tres niños llevan sangre Xia. No puedes…