PARTE 2: CUANDO SE ABRIERON LOS ELEVADORES

Chloe me miró como si estuviera intentando decidir si aquello era una amenaza vacía. —¿Quién era? —preguntó. Guardé el teléfono. —Alguien que conoce mejor que Dominic su…

PARTE 2: LA CLÁUSULA QUE ÉL OLVIDÓ

Desperté en el suelo con el amanecer entrando por las cortinas. Adrián no había regresado. Durante unos segundos deseé que todo hubiera sido una pesadilla. Entonces vi…

PARTE 2: CINCO MINUTOS

Mauricio se levantó tan rápido que golpeó la mesa. —¡Se acabó, Valeria! No vas a despedir a mi hermana por una discusión familiar. Lo miré. —Renata no…

PARTE 2: LA MUJER QUE TODOS HABÍAN SUBESTIMADO

Verónica empujó la identificación de Mariana sobre el mostrador. —Señora, si continúa interfiriendo con la operación de la sucursal, tendremos que pedirle que se retire. Mariana recogió…

PARTE 2: EL REGALO QUE PERDIERON

—¡Mamá, espera! Daniel llegó hasta mí sin aliento. —¿Por qué te vas? Lo miré durante unos segundos. —Porque encontré mi lugar. Vanessa apareció detrás de él. —Margaret,…

PARTE 2: EL HIJO QUE NUNCA DEBIÓ EXISTIR

—¿Quién es el padre del bebé de Elena Ashford? Di un paso al frente. —Yo. Madison soltó una risa incrédula. —¿Estás loco? El médico me observó con…

PARTE 2: EL TRAIDOR ESTABA DENTRO

Quinn abrió el mensaje. La fotografía mostraba a alguien copiando archivos del ordenador privado de Sebastian a una memoria externa. Pero no se veía su rostro. Solo…

PARTE 2: EL HOMBRE QUE LE SALVÓ LA VIDA

—¿Vance? El capitán repitió mi apellido, pero esta vez su voz perdió toda formalidad. Me observó como si acabara de encontrar a alguien que llevaba años buscando….

PARTE 2: EL NOMBRE QUE SILENCIÓ EL AVIÓN

Elena continuó mirando por la ventanilla. No tenía intención de responder. Pero Mateo abrió lentamente los ojos. —Mamá… —Estoy aquí. El niño apretó su oso. —¿Estoy molestando?…

PARTE 2: LA HERENCIA YA NO ERA SUYA

Meadow tomó el documento. Al principio lo leyó con la misma expresión arrogante de siempre. Después dejó de sonreír. —¿Qué significa esto? —Significa que tienen treinta días…