PARTE 2: CINCO MINUTOS DESPUÉS, JULIAN YA NO ERA DUEÑO DE NADA
El timbre sonó por segunda vez. Julian seguía mirando los documentos cuando abrí la puerta. Mi abogado, Marcus Hale, entró acompañado de una mujer con un maletín…
PARTE 2: CUANDO DEJÉ DE ESPERARLO, ADRIAN EMPEZÓ A PERDERME
Ethan estaba junto a la piscina cuando llegué. Me tendió un termo. —Caldo. Y antes de que protestes, no cuenta como soborno para que hagas los cuatro…
PARTE 2: LA MUJER DEL MURO YA NO LE PERTENECÍA
Natalia se quedó inmóvil. Durante cinco años había vivido en una historia donde yo era la muerta y ella, la mujer que permaneció al lado de Adrián…
PARTE 2: YA HABÍA CAMBIADO MI TESTAMENTO
Abrí la puerta. Mis padres estaban en el porche. Melissa detrás de ellos. Mi hermana llevaba un abrigo blanco, un anillo enorme y una expresión que no…
PARTE 2: LA CASA NUNCA FUE LA HERENCIA
Flynn firmó la cesión sin leer más allá de las primeras páginas. Phoebe me llamó aquella misma tarde. —Ya está registrado. —¿Aceptó todas las condiciones? —Firmó cada…
PARTE 2: LA LLAVE ABRÍA SU PROPIA PRISIÓN
Los pasos se detuvieron frente a la puerta. —Señorita Clara —dijo una voz masculina—. Su padre ha enviado al doctor Harlan. Clara retrocedió. Su reacción me dijo…
PARTE 2: LA MUJER QUE ÉL CREYÓ DERROTADA
Ethan se quedó inmóvil. Por primera vez desde que lo conocía, no encontró una respuesta rápida. El gerente general continuó hablando, ajeno a la tensión. —Northstar Global…
PARTE 2: LA CARPETA TENÍA LA FIRMA DE OFELIA
El agente abrió la carpeta. Ofelia dejó de gritar. Aquello fue lo primero que noté. Dentro había estados de cuenta, copias de identificaciones, contratos y varias hojas…
PARTE 2: EL DÍA QUE DEJÓ DE SER MI EMPRESA
A la mañana siguiente, Fu Beiwang recibió el acuerdo de divorcio. No lo firmó. Lo rompió. Y luego llamó directamente a mi abogado. —Dígale a Shen Qiao…
PARTE 2: EL CUARTO CHICO CONOCÍA A NORA
—Preston Caldwell —dijo Bishop—. Hace seis meses solicitó acceso a un archivo restringido. —¿Qué archivo? Hubo un breve silencio. —El tuyo. Sentí que algo se endurecía dentro…